En el país se encuentra gran cantidad de monumentos históricos preservados. La mayoría de ellos es accesible al público. Varios de los centros históricos urbanos fueron conservados y minuciosamente reconstruidos; de éstos, por ejemplo los cascos históricos completos de Praga, Český Krumlov, Telč y Kutná Hora están inscritos en la Lista del patrimonio mundial, cultural y natural de la UNESCO.
El paisaje levemente ondulado, las planicies y las cadenas montañosas en las regiones fronterizas pueden ofrecer a sus visitantes tranquilidad, descanso o el placer de los deportes de verano e invierno. Los Parques nacionalesde Krkonoše, Šumava y Podyjí protegen raras especies vegetales y animales. En la República Checa hay más de 1200 regiones protegidasy localidades naturales que ocupan más del 10 % de la extensión del país. Las propensiones naturales de la República Checa - 20 000 lagos y estanques y más de 40 presas - ofrecen varias oportunidades de turismo deportivo y pesca. Un tercio del país está formado por montes llenos de bosques y prados que invitan a estancias en granjas familiares, dentro del concepto del agroturismo, el cual paulatinamente está pasando a ser una parte inseparable del turismo checo.
Las favorables condiciones geológicas son causa de que en el territorio de la República Checa exista un gran número de manantiales minerales, aprovechados por más de dos cientos años para fines medicinales. Chequia tiene una larga tradición del uso de balnearios. Hay 36 localidades de balnearios esparcidas por toda la república. Los balnearios más grandes y más antiguos están situados en Bohemia Occidental en la zona llamada el triángulo bohemooccidental, que una las ciudades de Karlovy Vary, Mariánské Lázně y Františkovy Lázně. La mayoría de las ciudades balnearias están situadas en hermosas zonas naturales. El alto nivel de servicios es un estándar.
También vale la pena visitar varias de las ciudades históricas de la República Checa. Entre las más bellas está la ya mencionada ciudad de Český Krumlov, conservada como una típica ciudad medieval, o la ciudad de Telč, con su palacio renacentista y una arquitectura única de su plaza triangular. Aparte de Kutná Hora, Prachatice, Olomouc o Kroměříž, también la histórica ciudad de Cheb, una de las ciudades más antiguas situadas en el territorio de Bohemia Occidental, es objeto de admiración. La misma atención la merecen las ciudades de České Budějovice, Jindřichův Hradec, Třeboň o Tábor en Bohemia del Sur, Domažlice y Loket en el occidente o Litoměřice en el norte de Bohemia. También la ciudad de Jičín, en la región de Český ráj, o Paraíso checo, es un destino turístico predilecto.
No menos atractivos para los visitantes son los museo de arquitectura foclorica(museos al aire libre), de los cuales hay un sinnúmero en la República Checa. Rožnov pod Radhoštěm, una pequeña ciudad en Moravia del norte, se enorgullece con el museo al aire libre más grande y antiguo de Europa Central, enfocado en la arquitectura folclorica regional entre los siglos 17 y 19. Los museos al aire libre de Vysočina, Strážnice, Holašovice (UNESCO) o el barroco rural en Bohemia del sur representan solamente algunos ejemplos de la gran cantidad de arquitectura folclórica conservada, que muestra al visitante el estilo de vida de nuestros antepasados.
Los típicos y durante siglos mundialmente apreciados productos checos son el cristal decorativo, la porcelana y la bisutería de cristal. La muestra de su fabricación siempre puede ser una parte amena de la visita de empresas fabricantes de estos productos.
Aparte de interesantes destinos turísticos, experiencias culturales y deportivas, en la República Checa hay una cantidad suficiente de establecimientos de alojamiento de todas las categorías. En una lista de oferta completa no pueden faltar los centros de congresos y conferencias de alta calidad.