La exposición mundial EXPO 2010 llegó a su fin
photo: (czexpo.com)
En la noche de 31 de octubre de 2010, con una celebración de gala, fue clausurada la exposición mundial X1 EXPO 2010 X1 con el lema “Mejor ciudad, mejor vida“. En el transcurso de los seis meses pasados la vieron casi 73 millones de visitantes.
En la competencia de 192 países y 50 otros exhibidores, la X1 exposición checa X1, llamada “Frutos de la Civilización“ cosechó un éxito extraordinario. Fue visitada por más de 8,5 millones de espectadores. La concurrencia al pabellón checo ha superado más del doble de las espectativas de los organizadores.
En vísperas del último día de la exposición EXPO la exposición checa fue premiada por la Organización Internacional para las Exposiciones (BIE) con una medalla de plata por la realización más creativa en el grupo de pabellones con una superficie de hasta 2000 .
El interior del pabellón checo fue compuesto por 20 cubos blancos con el plano horizontal de 4 metros que formaban un paisaje urbanizado. El interior de cada cubo ofrecía a los visitantes un artículo de exposición inventoso – artefactos, una vivencia tecnológica o una sorpresa de diseño recalcando las emociones. A las atracciones principales pertenecían los relieves debajo de la estatua de Juan Nepomuceno, que fueron traídos del Puente de Carlos en Praga como símbolos de la fortuna, o un caleidoscopio que presentó las maravillas checas.
A las piezas expuestas más admiradas pertenecía una gota de oro gigante llamada LacrimAu. En realidad fue fabricada a base de aluminio y posteriormente bañada en oro. La instalación en el lugar trabajaba con las emociones de las personas que miraban la “gota de oro“. Un ordenador registraba las emociones de los observadores directamente de sus cabezas al ordenador Luego de evaluarlas, preparaba un perfume personal para los visitantes de las esencias con un sistema de pipetas. Sin embargo, la oportunidad de obtener su propio perfume tenía solamente cada quingentésimo visitante.
El inventoso pabellón checo con su diseño limpio permanece en China aún después de finalizada la exposición. Por un valor aproximado de 33 millones de coronas fue adquirido por los representantes de la Granja de Amistad Checoeslovaca-China.