Baja Edad Media y comienzo de la Edad Moderna
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Al inicio del siglo XV, los países checos registraron una decadencia económica. Al contrario en el siglo XVI, durante el gobierno de Rodolfo II, la economía tuvo un gran auge y en las tierras checas también la química echó sus raíces – gracias a los alquimistas de Rodolfo II – y hoy es una disciplina científica de primera línea.
El comienzo del siglo XV estuvo relacionado con las rebeliones husitas, que tuvieron influencia en una notable decadencia económica. El país, como resultado cayó en un aislamiento internacional, debido a que el papa y toda Europa católica declararon la prohibición de mantener relaciones comerciales con la “herética” Bohemia, o sea de facto, embargo comercial. El estado se encontraba intensamente debilitado y esta situación el desarrollo de la producción, las profesiones y el comercio no se podía progresar suficientemente. Como consecuencia de las epidemias, hambrunas y otros efectos negativos acompañantes a las sublevaciones husitas, en el territorio de los países checos, se produjo la disminución de la población en un 40 – 50 %. Pasó algún tiempo, antes de que en el país, se cerraran las heridas. Aun cuando el movimiento husita tenía su lado positivo e indudablemente tuvo su aporte en la concientización de la nación, en el aspecto económico las consecuencias fueron completamente negativas.
Después del ascenso de Jiri de Podebrady, la vida económica se reanimó sensiblemente y gracias a la actividad diplomática del gobernante y también a la evolución del tan necesitado comercio exterior. Así pues, el país rápidamente se restablecía de la depresión económica causada por la inestabilidad política de los anteriores años.
La producción en el siglo XVI era cada vez, más sofisticada, debido a la afluencia de maestros extranjeros, con mayor frecuencia de Alemania e Italia. Durante el gobierno de Rudolf II, prácticamente Praga se convirtió en la capital del imperio y junto con la corte de Rodolfo llegaron también los mayores artistas y científicos de ese tiempo. En los talleres de alquimia, del Castillo de Praga, sucedían pruebas curiosas de obtención de la piedra filosofal:., etc., pero también los primeros descubrimientos en el campo de las ciencias naturales, en particular, la química. Aquí, pues, podemos buscar el embrión de uno de los más importantes ramos industriales, que más tarde tuvo influencia en la vida económica de Bohemia, como ningún otro.