La más antigua arquitectura en el territorio checo
Los más antiguos monumentos en el territorio de la República Checa están relacionados con el nacimiento del Estado checo en la temprana Edad Media. En relación con el asentamiento del pueblo eslavo en nuestro territorio y con la actividad colonizadora de los monasterios nuevamente fundados entraba en Chequia desde el Oeste y el Sur el estilo románico . Fue, sin embargo, adaptado al medio ambiente y las circunstancias locales: rotondas macizas, simples iglesias de una nave, basílicas con criptas abovedadas con columas, sólidas casas de villa en piedra, palacios tipo castillo y torres .
Las primeras construcciones murales en el territorio de la actual República Checa datan del siglo IX, del Imperio de Gran Moravia de entonces. Entre las construcciones eclesiásticas más corrientes pertenecían las rotondas, sencillas iglesias longitudinales, eventualmente las basílicas de tres naves (de San Jorge en el Castillo de Praga, antes del año 920).
En el siglo XI lograraron los Přemyslovec unir casi toda la Chequia. Crearon no muy densa red de castillos románicos (el más antiguo Přimda, de 1121), se edificaron monasterios (benedictinos, juanitos, premonstratenes), crecieron iglesias con un par de pronunciadas torres al Oeste ("westwerk"), aparecieron casas de mercaderes con bóveda de crucería. Los príncipes de los Přemyslovec y los reyes trasladaron la sede del monarca del Vyšehrad al Castillo . Hacia 1170 fue construido en Praga – más o menos por donde hoy queda el Puente de Carlos – el segundo puente de piedra en Europa Central , llamado de Judith.
Edad Media
La Edad Media significó sobre todo la riqueza y el poder político de la iglesia católica: monasterios bien fortificados como refugios espirituales y centros de erudición, catedrales góticas que se alzaban al cielo desviando la atención del hombre mortal de la carga de la materia terrestre. Entre los más antiguos monasterios pernetencen los de Osek , Nepomuk o Velehrad (que representa un importante lugar de peregrinación de la iglesia católica hasta nuestros días). El original Gótico checo desarrolló su artificio constructor hasta las espléndidas composiciones espaciales de su periodo tardío representadas por los complicados sistemas de bóveda de crucería (Benedikt Reid).
Gótico
Desde el siglo XIII el estilo gótico ejerció su influencia en el ambiente checo durante tres cientos años. Las ciudades aumentan su riqueza y empiezan a reconstruirse o bajo una concecpción generosa se fundan otras nuevas. La nobleza, cada vez más poderosa, se deja construir inaccesibles complejos de castillos que dominan en el paisaje. Se empiezan a fortificar las ciudades y castillos. El rey Otakar II (1252 –1278) lleva a cabo una sistemática colonización del país. Contrata a los lugartenientes, funda ciudades, p.ej. České Budějovice, en las que se empieza a formar poco a poco la base de la futura burguesía.
En el periodo del primer gran auge del Estado checo, en el siglo XIV, aparecieron las condiciones idóneas para la creación artística. Sobre todo con el apoyo del rey Carlos IV, monarca de un gran estilo europeo, producían también los talleres de construcción bajo la dirección de excelentes arquitectos nacionales y extranjeros (Matías d´Arras, Peter Parler y otros) trabajos en estilo del gótico pleno.
Carlos IV, hijo de Juan de Luxemburgo, también reconstruyó el Castillo de Praga. En 1356 llamó a la Corte a Peter Parler, un arquitecto de veiticuatro años ya con fama europea, así que las tierras checas experimentaron su medio siglo de apogeo cultural y de obra de construcción. Después de la fundación de la Ciudad Nueva representaba Praga la mayor ciudad europea de entonces. En Praga cercada con murallas se construyeron decenas de monasterios (de Emaús, de la Virgen de las Nieves), que aprovechaban la relativa seguridad de la ciudad, un sin número de iglesias, casas de piedra, puente, catedral y la reconstrucción le tocó también a Vyšehrad .
Fuera de Praga dejó Carlos IV construir el castillo de Karlštejn con la capilla de la Santa Cruz; de la misma época provienen también las ruinas del castillo de Trosky que dominan el paisaje.
Renacimiento
El Renacimiento devolvió a la arquitectura su dimensión humana. El abandono del dogmatismo i mística eclesiásticos, el pensamiento humanista, la acentuación de la fuerza de la razón y la vuelta a las tradiciones clásicas calmaron las formas arquietectónicas, equilibraron sus proporciones y le proporcionaron a la arquitectura un comprensible orden secular, nueva función y la comprensión de las cosas de la alegre vida profana.
El arte renacentista y sus autores italianos encontraron en Chequia y Moravia un excelente ambiente creativo, ricos inversores y constructores orientados durante los siglos de maestría constructora gótica.
La primera construcción renacentista en las tierras checas la representa probablemente el pórtico del castillo en Moravská Třebová , datado en el año 1492, o la Sala de Vladislao en el Castillo de Praga de 1493.
La burguesía floreciente modernizaba sus casa, ayuntamientos o construcciones de uso, la nobleza con erudición humanista se trasladaba durante el siglo XVI de los incómodos castillos a los amplios palacios con elegantes patios arqueados y jardines de concepción geométrica con fuentes y esculturas nuevamente construidos. Se acentuaba la comodidad y aparecían también las construcciones de entretenimiento – salas del juego de pelota, salas de equitación, palacetes de verano, invernaderos.
Barroco
El comienzo del siglo XVII introdujo a la arquitectura la nueva fantasía con formas más sueltas que se transformó bajo la presión de la vuelta a la afección religiosa en el dinamismo del estilo barroco. El dramatismo entre la masa, sentidos y el espíritu de nuevo fielmente reflejaba en la arquitectura tanto la situación política de la sociedad centroeuropea como la tensión en su moral y cultura.
La derrota de la nobleza partidaria de la Reforma en la Batalla en la Montaña Blanca (1620), la guerrra de los Treinta años y la inminente recatolización forzoza estuvieron estrechamente relacionados con la emigración de las destacadas personalidades de la cultura checa y la ola de afluencia de la nobleza extranjera. La gran riqueza y el poder político de la Iglesia y nobleza católica, procedientes de las confiscaciones y empresas agrícolas, cambiaron el caracter del paisaje. Sin embargo, el arte barroco se aclimató de una extraña forma en el ambiente checo y amplió la dimensión de éste en una nueva dimensión espiritual. Su relación con el ambiente nacional profundizaron sobre todo en la temprana fase del Barroco las familias de constructores – Lurago, Orsi, Carlone, Tencalla.
La nobleza rica (los Liechtenstein, los Černín) invitaba por razones de prestigio a J. B. Santini Aichl, G. Alliprandi o K. I. Dientzenhofer - renombrados arquitectos extranjeros que elevaban el nivel de las obras de construcción en el país .
El Barroco cumbre, dinámico, radial , la modalidad del estilo que los arquitectos checos llevaron más lejos de lo que se había logrado en la mayoría de Europa, recae entre los años 1700 –1750. Un particular y completamente excepcional capítulo del barroco checo lo constituye el llamado gótico barroco representado por J. B. Santini y el barroco campesino que presta al actual campo, sobre todo del sud de Bohemia, un típico caracter. El pueblo de Holašovice , incluído en la lista del Patrimonio de la humanidad de la UNESCO, representa el característico complejo de la arquitectura popular.
Rococó y clasicismo
La presencia del gran esfuerzo artístico del Barroco cumbre se percibía en las tierras checas durante mucho tiempo en las diminutas formas rococó, aplicadas sobre todo en los espacios interiores. Fue en la segunda mitad del siglo XVIII cuando declinó otra vez en el clasicismo.
Por primera vez se presenta en la reconstrucción del Castillo de Praga , más tarde, hasta la mitad del siglo XIX, sobre todo con las construccines de las residencias palaciegas de verano (Kačina ) o atrevidos complejos de jardines con una preciosa arquitectura (Complejo de Lednice-Valtice – Tres Gracias delante del templo en estilo imperial con galería).
El gusto lo marcaba la ilustrada Francia: nobles palacios con galerías, edificios de teatros, pabellones, obeliscos y arcos de triunfo recordaban el esplendor del Mundo Antiguo, igual que las ideas que surgieron de la Revolución Francesa o Imperio bonapartista. A la par con las expresiones moderadas del clasicismo penetraba a la arquitectura el romantismo temprano, que expresaba la huída de la vida cotidiana hacia la naturaleza, los pastores, campesionos, la historia o paisajes exóticos.
Historicismo romántico
Con el siglo XIX se acabó la época de grandes estilos que se convirtieron a la vez en el objeto del interés sistemático de estudio de los arquitectos contemporáneos y les abrieron el espacio para su imitación en los nuevos edificios y en las amplias reconstrucciones de las obras más antiguas. El historicismo romántico se alimentaba sobre todo de los modelos ingleses y alemanes y poco a poco se inspiró en todos los estilos arquitectónicos y combinó sus elementos.
Nos legó la cantidad de construcciones: castillos, palacios recontruidos en la forma de reales residencias de cuentos, ayuntamientos, iglesias, teatros, escuelas, edificios de balenario, pensiones y enteros bloques de casas en la ciudad. El neorenecentismo se convirtió además en la forma de expresión para el movimiento del Resurgimiento nacional checo , en el símbolo de la soberanía patriótica en el arte y política.
Justo antes del fin del siglo XIX el ambiente checo adoptó el caracter modernista de la cercana Viena. Aparecieron numerosas casas residenciales, casas de alquiler, edificios representativos - la estación principal de trenes en Praga o la Casa Municipal.