Uno de los primeros éxitos de la cosmonáutica checa fue enviar a su propio cosmonauta al espacio. En el año 1978
Vladimír Remek pasó siete días a bordo de la estación orbital Salyut 6. Durante su permanencia en la estación realizó experimentos de investigación biológica y material, médica y de astronomía.
Según La Oficina Checa del Espacio forman parte de los mayores éxitos de la cosmonáutica checa:
-
sus propios satélites artificiales Magion, que servían para la investigación de los parámetros del campo MAGnético, de la IONosfera y del plasma alrededor de la tierra (1978-1996)
-
hornos de fusión para la investigación de material para las estaciones Salyut y MIR (1978-1995)
-
platforma que se podía orientar para sondas Vega y MIR (1984, 1989)
-
espectrómetro láser diseñado para la investigación de Fobos, la luna de Marte (1988)
-
microacelerómetro para medir las fuerzas no gravitacionales (1992, 1996)
La República Checa forma parte de las organizaciones mundiales más importantes que se dedican a la investigación del espacio, desde el año 2008 es el miembro de la
Agencia Espacial Europea (ESA), de la organización internacional del servicio de telecomunicaciones por satelites artificiales de la Tierra
INTERSPUTNIK (desde 1972), de la Organización Internacional de Satélites Marítimos
INMARSAT y de la Organización Internacional de Telecomunicaciones por Satélite
INTELSAT.
Últimamente existen dos proyectos fundamentales europeos en el área de servicios basados en aplicación de cosmonáutica:
Galileo, que es el sistema de navegación por satélite y GMES (La vigilancia mundial del medio ambiente y la seguridad), que es el proyecto para obtener información sobre la condición y sucesos en la superficie terrestre.
También en el satelite Proba-2, que ESA envió a la órbita de la Tierra en el año 2009, hay un equipo científico de la producción checa, aquí los instrumentos checos exploran el plasma espacial buscando una relación entre los cambios repentinos del clima espacial y cambios en el plasma. En el año 2012 va a realizarse la misión Proba-3 y los científicos y empresas checas deben de participar en el desarrollo de un telescopio especial para este proyecto.
El proyecto espacial más importante en el que la República Checa va a participar es la sonda es Solar Orbiter destinada a la observación solar. El proyecto comenzará en el año 2017 y los checos participarán en la construcción de un telescopio de rayos x, detector de ondas de plasma y radio, corónografo solar y sensores para la detección de partículas alfa/proton.

Autor:
Andrea Kábelová
Fuente: Česká kosmická kancelář

Añadido:
04.02.2012