El lugar de peregrinación más famoso de la República Checa en el extranjero es la iglesia de la Virgen de la Victoria. Esta iglesia del barroco temprano se encuentra en la calle Karmelitská en la Ciudad Pequeña. La atención de los peregrinos atrae sobre todo la estatuilla renacentista de cera del Niño Jesús de Praga, conocido en el mundo entero como “Bambini di Praga ”, que desde el año 1628 está expuesta en el altar lateral derecho. La estatuilla renacentista de cera, de origen español, la regaló a los carmelitas Polyxena de Lobkovic.
Un evento importante en la historia de la iglesia fue la coronación del Niño Jesús de Praga que se celebró en el año 1655. La estatuilla está dentro de un armario de plata. En su “ropero” hay valiosos mantos de todos los colores ricamente bordados y adornados. El más valioso de todos lo bordó la emperatriz austriaca misma, María Teresa.