La antigua abadía de Zlatá Koruna es uno de los monasterios cistercienses mejor conservados en el territorio checo. El monasterio lo fundó el rey
Přemysl Otakar II en 1263 en agradecimiento a Dios por su victoria en la batalla de Kressenbrunnel ante el ejército más fuerte del rey de Hungría. El rey invitó a Zlatá Koruna a los monjes cistercienses de la abadía austriaca más importante situada en Heiligenkreuz, asimismo que le regaló al monasterio extensos terrenos.
El nombre del monasterio deriva de una espina de la Corona de Cristo que Přemysl Otakar II recibió del rey francés Luis IX el Santo y que le regaló al monasterio.
El complejo del monasterio está formado sobre todo por edificios góticos, remodelados en los estilos barroco y rococó. El núcleo arquitectónico del monasterio lo representa la basílica de tres naves y con una nave transversal. A la iglesia se anexa el convento con el claustro y al norte de él la Capilla de los Ángeles de la Guarda que data del año 1370, la construcción más antigua del monasterio.
El monasterio alberga la exposición intitulada "Las bellas letras en la Bohemia del Sur".