Křivoklát es uno de los más antiguos y más importantes castillos de los príncipes y reyes checos. Sus orígenes se remontan al siglo XII.
Bajo el gobierno de Přemysl Otakar (Otocar) II fue levantado un extenso castillo real que considerablemente remodeló Venceslao IV. Las generosas obras de terminación las llevó a cabo Vladislao de Polonia.
Křivoklát fue varias veces gravemente dañado por incendios. Se convirtió en un temida cárcel con lo cual se redujo su importancia. Este edificio se salvó gracias al interés romántico por los monumentos medioevales en el siglo XIX y sobre todo debido a los Fürstenberg, propietarios del castillo, a quienes perteneció hasta 1929.
En el interior del castillo se encuentra una preciosa capilla, la sala real y la de los caballeros con la exposición sobre pintura y escultura gótica, una biblioteca con 52.000 tomos, el museo de los Fürstenberg y la pinacoteca además de una famosa cárcel con instrumentos de tortura. La monumental torre con trofeos de caza ofrece una preciosa vista del paisaje de los alrededores. Se puede dar un agradable paseo comenzando en las murallas, siguiendo hacia la torre de Huderka con la cocina a fuego abierto y una galería-mirador.
Más información en http://www.krivoklat.cz/