La villa situada en el valle de Moravská brána (Puerta de Moravia) a las orillas del río Bečva es un típico ejemplo del simétrico urbanismo colonial del siglo XIII. La pintoresca plaza está bordeada de casas en estilo del Gótico tardío y Renacimiento, de los siglos XV y XVI (incluido el ayuntamiento renacentista reformado en el estilo imperial), y dos fuentes barrocas. El monumento emblemático de la ciudad es el campanario renacentista de la iglesia de Santiago de principios del siglo XVII. La fuerte tradición de la comunidad de los Hermanos Evangélicos la recuerda el edificio de la Hermandad del principio del siglo XVI, más tarde reformado y utilizado por los escolapios. El único monumento de la comunidad judía local es la sinagoga gótica de finales del siglo XV, una de las más antiguas de Moravia.